El puente de Barcas de Sevilla y Santa Teresa

Antonio Jesús Boje Priego:

Cuando Santa Teresa de Jesús llegó a la ciudad de Sevilla. Cruzando para ello el río Guadalquivir a través del puente de Barcas que vemos en la fotografía, la única en la que aparece esta curiosa obra de ingeniería que estuvo en uso en la ciudad de Sevilla durante varios siglos.

Cuando Santa Teresa llega a Sevilla en 1575 para fundar el undécimo convento de carmelitas descalzas de España, este puente llevaba más de 400 años construido, aunque tuvo que ser reformado varias veces debido a los destrozos causados por la climatología adversa.

                Antes de enfrentarse a los problemas que le aguardaban en Sevilla, Santa Teresa tuvo que hacer frente a un peligro de carácter más físico: cruzar el puente de Barcas que debido a su precaria estructura no se mantenía fijo, sino que se encontraba en continuo movimiento. Esto causó la muerte de numerosas personas, que caían al río y morían ahogados.

                Estos problemas a la hora de cruzar el puente pudieron ser un mal presagio para la santa procedente de Ávila, que después se encontró una ciudad que no le gustó y una sociedad sevillana que le incomodó en gran medida por su relajación moral. Pero los problemas posteriores de Santa Teresa, lo podeis descubrir en nuestra ruta Moradas de Santa Teresa.